Salón de un piso de Madrid preparado para pintar, con muebles cubiertos por sábanas claras y una bandeja de pintura en el suelo

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Cómo preparar tu casa antes de que venga el pintor

Qué hacer (y qué no hacer) antes de que empiece la obra de pintura. Pequeñas tareas que ahorran días de trabajo y protegen lo que te importa.

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La preparación que hagas tú antes de que entremos en tu casa es pequeña, pero cambia mucho la obra. Si el piso está listo para pintar, podemos empezar el mismo día a trabajar; si no, se pierde media jornada moviendo cosas que habrían tardado una hora entre todos. Esta es la lista honesta de lo que te conviene hacer — y, sobre todo, de lo que no hace falta que hagas porque lo hacemos nosotros.

La semana antes

Cinco a siete días antes del inicio de la obra, hay tres cosas que merece la pena resolver con calma:

  • Decide los colores y los acabados de cada habitación. Si vas a pintar todo en el mismo blanco no hace falta pensarlo mucho, pero si hay paredes de acento, techos en color o ambientes distintos, es mejor tenerlo cerrado antes del día 1 que improvisar con un catálogo en mano mientras llegamos con la pintura.
  • Identifica humedades, grietas o desconchones importantes. Si ves una mancha oscura en una esquina del baño o una grieta fina en el techo del salón, dínoslo cuando hagamos la visita o por WhatsApp antes de empezar. No es un problema — al contrario, es lo que queremos saber — pero si aparece el primer día, hay que pararlo todo para diagnosticar.
  • Avisa a la comunidad si la obra es grande. En muchas fincas de Madrid el reglamento pide comunicar cualquier obra que genere ruido o movimiento de materiales. Un correo o un mensaje al administrador una semana antes evita discusiones con vecinos.

El día anterior o la mañana de inicio

Aquí es donde más te ayudas a ti mismo si despejas un poco:

  • Retira de las paredes cuadros, espejos, estanterías pequeñas y cualquier cosa colgada. Los tacos y alcayatas los puedes dejar — nosotros los quitamos al preparar la superficie.
  • Vacía estanterías grandes si van a moverse al centro de la habitación. Si no pueden moverse (muebles muy pesados), apartamos y cubrimos igual, pero perdemos tiempo.
  • Desenchufa y retira electrónica delicada cercana a paredes: televisores, ordenadores, cables. El polvo del lijado viaja mucho y los equipos no llevan bien el polvo fino.
  • Deja despejado un espacio de trabajo por habitación. No hace falta que esté todo vacío, pero sí que podamos circular con una escalera y cubrir el centro con plástico.
  • Avisa del tema ascensor si subimos mucho material. En muchos edificios antiguos de Madrid el ascensor tiene horario restringido o llave; saberlo el día de antes nos ahorra media mañana.

Qué NO hace falta que hagas

Hay cosas que la gente se empeña en preparar y que luego tenemos que rehacer porque hay un protocolo profesional. Ahórratelas:

  • No lijes las paredes tú. Los restos de polvo quedan pegados en los muebles y, además, hay que lijar con un grano y una técnica concretos según el tipo de superficie.
  • No compres pintura por tu cuenta antes de que empecemos. Siempre usamos marcas y formatos específicos; si compras la incorrecta, no la vamos a aplicar.
  • No cubras los muebles con sábanas viejas o periódico. Nosotros cubrimos con plástico profesional que no se engancha y no se rompe.
  • No tapes grietas con masilla de bricolaje. Si la grieta es estructural hay que tratarla con mallatex o sellador específico; una masilla mal aplicada luego se rompe y hay que volver a empezar.
  • No pintes “un trozo para ver cómo queda”. Las muestras de color las hacemos nosotros en la visita o en el primer día, con la pintura exacta y sobre imprimación si hace falta.

Atención

Si hay humedad activa en una pared — una fuga, una filtración, una junta mal sellada — no la tapes tú y no intentes pintar encima. Hay que localizar el origen y tratarlo antes de cualquier pintura; de lo contrario la humedad vuelve a salir a través del nuevo acabado en unas semanas.

Durante la obra

Una vez empezamos, la logística del día a día se simplifica si tienes claras tres cosas:

  • Niños y mascotas: mejor fuera de las habitaciones que estamos pintando. No por peligro grave — usamos productos al agua y de bajo olor — sino porque huellas de patas en el rodapié recién esmaltado son evitables.
  • Ventilación: mantén alguna ventana abierta aunque nosotros no estemos, especialmente las primeras 24 horas tras cada habitación. El olor desaparece antes y la pintura se cura mejor.
  • Horarios: trabajamos de 08:00 a 19:00 con pausa a mediodía. Si necesitas ajustes (teletrabajo, bebé durmiendo a ciertas horas), dínoslo el primer día y lo coordinamos.

Después de terminar

La pintura tarda más en curar que en secar. Al tacto está seca en unas horas, pero alcanza su dureza final entre 7 y 14 días. Durante esa primera semana, es buena idea:

  • No colgar cuadros ni montar estanterías pesadas los primeros 3–4 días — la pintura sigue tierna y puede marcarse.
  • No lavar las paredes con productos químicos durante 2 semanas. Si hay una mancha concreta, un paño apenas húmedo basta.
  • No mover los muebles dejándolos rozar las paredes. El primer roce fuerte en una pared recién pintada deja un brillo difícil de disimular.

Si después de la obra detectas algo raro — una esquina que queda distinta, un repaso que no se ha hecho, una mancha que sale tras secar del todo — avísanos. Volvemos sin problema. Ningún trabajo de pintura está “terminado” hasta que te dejamos con el resultado que esperabas.

¿Quieres que echemos un vistazo a tu casa antes de darte un presupuesto? Llámanos al 670 032 586 o escríbenos por WhatsApp con fotos de cada habitación y te damos una estimación realista el mismo día.